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jueves 21 septiembre 2017




Bertan > Gipuzkoa ignorada > Versión en español: Gaztelu
Gaztelu

La villa de Gaztelu dispersa su caserío en torno a la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora. La tradición oral dice que en ese lugar existió un castillo que durante siglos defendió la muga de Gipuzkoa contra las incursiones de los ejércitos del reino de Navarra. La cita a esa fortaleza de Gaztelu la encontramos en Gorosabel.
Robledal
Robledal
Gaztelu
Gaztelu
Este historiador, en su obra "Diccionario Histórico Geográfico de Guipúzcoa" (año 1862), al hablar de esta localidad de Gaztelu, escribe: "...en el monte de este lugar (Gaztelu), que cae a la parte de Navarra, hubo en tiempos antiguos un castillo o fuerte, cuyos vestigios todavía se ven, construido para la defensa de esta provincia (Gipuzkoa) contra las invasiones de los naturales del reino de Navarra, que tenían otra fortificación igual cerca de Gorriti. Así que el nombre que tiene el lugar (Gaztelu), le procede seguramente de la existencia de dicho castillo en su jurisdicción con anterioridad a su población".

En el pórtico de la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora
En el pórtico de la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora

Ese es el dato de Gorosabel pero, como sucede en otras localidades de Euskai-Herría donde se ven restos de fortalezas en las iglesias, tal vez cabría pensar que el castillo pudo estar donde hoy se levanta la parroquia de Gaztelu. Es al menos una teoría, mientras no se localicen los restos de la vieja fortaleza en algún terreno próximo a este estratégico paso de la montaña navarra al Cantábrico.

Por lo que relata el mismo Gorosabel, Gaztelu se unió a Tolosa en el año 1374. Sólo varios siglos más tarde, hasta mediados del siglo XIX, no llegó a formar Gaztelu un Ayuntamiento independiente. En la época en la que escribió su libro, describe así Gorosabel a Gaztelu: "...el pueblo se compone de cuarenta y cuatro caseríos de labranza esparcidos en su término, con una iglesia, plaza, y casa de Ayuntamiento".

La verdad es que creo que poco más ha cambiado en nuestros días. Sin zonas llanas, alejada un tanto de la industria, con acceso difícil, los habitantes de este rincón de Gipuzkoa han tenido que aferrarse a la agricultura y a la ganadería. Sólo muy recientemente, con la construcción de la carretera que llega de Leaburu, han podido incorporarse al trabajo que ofrecían las fábricas establecidas en Tolosa y villas próximas.


Alcalde de Leaburu en una vieja foto de Ojanguren.
Alcalde de Leaburu en una vieja foto de Ojanguren.
Mazorcas de maíz
Mazorcas de maíz.


La plaza de Gaztelu se ve dominada por el templo de la Asunción de Nuestra Señora. Una pintoresca puerta con tejadillo a dos vertientes, y el escudo de la villa empotrado en lo alto, dan al conjunto cierto aire de paraje fortificado, aire que no sé si le viene efectivamente de esa construcción o es, tal vez, esa llamada callada, misteriosa, que nos llega de su pasado. De ese pasado que va y viene agarrado a la niebla, impregnando desde generaciones cada camino, cada casa, cada piedra...


Argizaiola
Argizaiola
El escudo
El escudo.
Sagrario del retablo
Sagrario del retablo.
Cruces de erramue, ateko gurutzeak
Cruces de erramue, ateko gurutzea
Cruces de erramue, ateko gurutzeak
Cruces de erramue, ateko gurutzea
Una portada románica del siglo XIII da entrada a la parroquia de la Asunción. La iglesia posee un interesante retablo del siglo XVIII, cuyo Cristo es obra de Ambrosio de Bengoechea. Templo de una nave, con coro, conserva una sencilla bóveda de crucería. En el suelo, en madera, todavía están marcadas las antiguas sepulturas de los caseríos, y sobre ellas, en las misas de los domingos, aún se ven colocadas las tablillas de las ofrendas de cera, tablillas conocidas en euskera como "argizaiolak". Ellas brillan en las misas ante el altar de la Asunción. Dice la tradición que esos rollitos ardiendo dan luz al difunto en la otra vida.

Hasta hace poco tiempo, en la ruta que llevaba al valle del Oria, a la izquierda del camino, existía una pequeña ermita dedicada a Santa Cruz. Desde ella, en la ladera de la colina de Garmendi, se podían ver los montes que van hacia Leaburu, con sus barrancadas cubiertas de pinares, robles y castaños. Ya poca cosa recuerda a la iglesuela de Santa Cruz. No hay más que seis cruces de caliza que evocan el calvario, y las procesiones en época de sequía, en rogativas de la Ascensión, y de San Marcos. Emplazada a la entrada del pueblo, servía de cobijo a los caminantes que marchaban a Navarra, muy próxima a los últimos restos de la gran calzada del viejo reino pirenaico, camino empedrado que aún se localiza no lejos del caserío Maala.


La iglesia de Gaztelu
La iglesia de Gaztelu.
Entrada a la iglesia con el escudo
Entrada a la iglesia con el escudo.
Todavía se colocan ramas de lizarra en las puertas de los caseríos para proteger los hogares del rayo. Pocas personas saben ya sin embargo del simbolismo de las cruces de erramue puestas junto a las ventanas de las casas. Es el tiempo el que evoluciona en una aceleración derivativa.
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